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Los grandes principios del alquiler en Francia

Principio de no discriminación: conforme a la Ley del 17 de enero de 2002, no se puede negar una vivienda a una persona “debido a su origen, su nombre patronímico, su apariencia física, su género, su situación familiar […], su pertenencia o su no pertenencia, verdadera o supuesta, a una etnia, nación, raza o religión determinada”.

Superficie habitable: la vivienda de alquiler debe tener como mínimo una superficie habitable de 9m² y una altura de 2,20 m.
“Contrat de bail” o Contrato de arrendamiento: así se llama el contrato de alquiler, firmado entre el inquilino y el propietario, en dos ejemplares (formulario “Cerfa” predefinido). Este deberá contener obligatoriamente la siguiente información:

  • Nombres de los firmantes
  • Importe del alquiler
  • Descripción del local alquilado
  • Importe del “depósito de garantía”
  • Duración del contrato

Al firmar el contrato de arrendamiento le podrán solicitar los siguientes documentos: certificado indicando la naturaleza de su contrato laboral, certificado de atribución de una beca, documento de identidad, entre otros.

Depósito de garantía: corresponde en general a un mes de alquiler y debe ser mencionado en su contrato de arrendamiento. Generalmente, se restituye en los dos meses consecutivos a su salida, tras deducir eventualmente los importes necesarios, en caso de daños.

Aval de un tercero: normalmente, lo solicitan al firmar el contrato de arrendamiento cuando los ingresos netos del inquilino son inferiores a 3 veces el importe del alquiler (cargas no incluidas), un “avalista”, es decir una persona jurídica o física, debe comprometerse a pagar los alquileres si usted no lo hace.

Recibo de alquiler: este recibo justifica el pago de su alquiler cada mes, precisando el desglose entre el alquiler y las provisiones por las cargas locativas mensuales (electricidad, calefacción y agua, a veces, se deben pagar por separado).

“État des lieux” o peritaje del estado del bien: se establece obligatoriamente entre el inquilino y el propietario al firmar el contrato de arrendamiento. Procure que esté redactado correctamente, porque servirá de referencia para constatar los daños eventuales, cuando deje la vivienda.

“Taxe d’habitation” – contribución urbana o Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI): cualquier persona que dispone en fecha del 1 de enero del año de imposición de una vivienda amueblada, en concepto privado debe pagar dicha contribución. No importa la nacionalidad de la persona, ni su calidad: ya sea propietario, inquilino u ocupante en concepto gratuito.

Seguro de la vivienda: corre a cargo del inquilino y es obligatorio para una vivienda no amueblada, cualquiera que sea la duración de su estancia.